Comoquiera se dio

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Por: Orlando Gil

Los peledeístas no esperaban que el Comité Político se reuniera el lunes después de las asambleas regionales del domingo.

Apreciaban que no habría temas nuevos que tratar y que no convenía matar en los medios la sensación creada por los pronunciamientos, en especial del presidente.

Cualquier estrategia de comunicación hubiera aconsejado dejar correr la pelota y que el batazo fuera extra base. No todos los días Danilo Medina arenga a sus tropas. Había que permitir que sus palabras picaran y se extendieran, originara debate y colocara al mandatario en el centro de la discusión electoral. La oposición iba a reaccionar, la sociedad civil no iba a quedarse callada, y siempre sería más provechosa una polémica alrededor de Medina que de Gonzalo Castillo. Sin embargo, pudo más la rutina del calendario establecido que la agenda extraordinaria de campaña. El ánimo es de no brincar lunes, de cumplir lo acordado, pues la incuria del pasado reciente afectó duramente la institucionalidad de la organización.

Entonces hay que juntarse los primeros lunes del mes, aun sea para verse las caras unos con otros. Aunque también se producen situaciones que no estaban previstas, ni en el orden del día. Cuando estaban reunidos sonó el celular del presidente del partido y era Miguel Vargas que llamaba para enterar de lo decidido respecto a la Alcaldía del Distrito Nacional después de la renuncia de Hugo Beras.

Apoyar a Domingo Contreras, un hecho inesperado, pero muy auspicioso, pues mejora la perspectiva de triunfo en una plaza que luce muy competida.

El acto de proclamación sería al día siguiente, invitaba al partido y el CP nombró a Temístocles Montás y a Rubén Bichara como sus representantes. Hubo tiempo para cantar cumpleaños feliz a la secretaria de actas, Cristina Lizardo, partir un biscocho y entregarle un ramo de flores.

Pero también para conocer el informe de la Junta Central Electoral sobre las auditorías a los equipos a usarse en las municipales.  Un hecho plausible que obligaba a reconocer que el organismo está haciendo el trabajo, que es confiable y que la consulta transcurrirá sin problema.

 

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