Protestas en Chile ponen al Gobierno en apuros

Comparte Esta Noticia Con Tus Contactos.

Santiago de Chile. – Lo último que la furia de los manifestantes chilenos destruyó, no un vagón del subterráneo ni un comercio, sino las estatuas religiosas que saquearon de una iglesia para construir una barricada. En una imagen, un manifestante encapuchado levanta una virgen en alto.

En otra, la policía camina junto a una Piedad donde María está rota y ha perdido la cabeza. En una más, un Jesucristo aparece degollado frente a mesas, bancas y otros muebles de madera que también fueron removidos de la iglesia de La Asunción para montar una fortaleza improvisada. Después de reunir las piezas en la calle, los enmascarados les prendieron fuego para enfrentarse a la policía.

Los encapuchados también afectaron la sede de la universidad privada Pedro de Valdivia, que luego estalló en voraces llamas que consumieron el edificio. Aún se desconoce el origen del fuego.  A un par de cuadras se llevaba a cabo otra protesta en una céntrica plaza de la capital chilena, donde decenas de miles se reunían pacíficamente.

El intendente (gobernador) de Santiago, Felipe Guevara, cifró en unas 75.000 las personas reunidas ahí.

A metros de los manifestantes, encapuchados volvieron a armar barricadas encendidas en una de las entradas de una estación del subterráneo, que ha resultado con más de 80 de sus 136 estaciones destruidas, saqueadas y varias incendiadas tras los inicios de un estallido social en todo el país el 18 de octubre.

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *